|
Hierve la carretera hasta la salida
10. Interminables colas de coches se dirigen al gigantesco
aparcamiento cruzando la autovía Palma-Manacor.
Caminar y salir al balneario 13 bajo la noche que no
se decide a mostrar las estrellas o esconderlas entre
las nubes. Sobre la arena, el paseo, la zona
VIP y aledaños, la gente se muestra
tranquila, paciente, de buen humor.
Sobre el escenario, los artistas van
pasando y entre uno y otro, las voces y las figuras
de Gaspar Sampol y Toni Aguilar, animan
al gentío calculado, según la policía
local, en veinte mil almas dispuestas a pasarlo bien,
a funcionar en la misma onda que los artistas. A bailar
y corear las canciones, a festejar y despedir el estío,
la estación de la levedad y
el divertimento. Regalos varios distribuidos por el
Ajuntament de Palma y el Consell de Mallorca se mezclan
con las actuaciones de los artistas locales, que hacen
de teloneros (aunque no tanto) de los platos fuertes.
Insistentemente Sampol y Aguilar azuzan
a la multitud con el típico «qué
ya llegan», hasta que ya están allí,
desfilando uno a uno, haciendo mover a todo el mundo,
obligando a cantar a la Platja de Palma
entera, en una especie de ceremonia inversa a la de
San Juan, despidiendo el verano por todo lo alto, en
el mismo lugar que la entrada del solsticio de junio.
Pasadita la una, la luna bien arriba,
Diego Martín cierra con su set el festival
Mallorca Pop 2007. David Tavaré,
Conchita, D'Nash, Angy, María (ganadora de factor
X), Nómada o Jaula de Grillos, entre otros, completaron
el circo musical.
Sin incidentes que mencionar o lamentar,
con una multitud que hizo todo bien, desde la paciente
llegada hasta la tardía salida, mirándose
a los ojos y percibiendo con esa seguridad que da la
adolescencia que allí volverán
a estar el año próximo o donde quiera
que se realice, festejando el final de un ciclo. El
de la levedad y el divertimento.
Fuente: Ultimahora.es
|
|