Mallorca es un escenario ideal para practicar el
ciclismo, ya sea a nivel profesional o solamente para
disfrutar del bello entorno en un medio de transporte
que nos permite admirar con tranquilidad e intensidad
los parajes que recorremos. Sin duda, el clima suave
de la isla y sus impactantes paisajes son unas condiciones
altamente favorables para los ciclistas
de toda condición.
Hay todo tipo de rutas de variada dificultas, ya
que la orografía de la isla es variada y permite
practicar este deporte a distintos niveles, ya que
Mallorca cuenta con una vasta red
de caminos vecinales y carreteras
secundarias que discurren a lo largo de grandes planicies,
suaves colinas y espectaculares montañas. Una
ruta de dificultad media es la que parte de Llucmajor
hacia el espectacular yacimiento arqueológico
de Capocorb Vell, que discurre por
estrechas carreteras enmarcadas por
paredes de piedra seca y salpicada de fincas típicas
de la isla. Una vez llegado a nuestro destino podemos
volver por una carretera paralela a la anterior.
Otra ruta muy popular sale del pueblo de
Algaida hacia los pintorescos pueblos de
Sencelles, Ruberts y Pina, antes
de volver al punto de origen. Este recorrido dura
unas dos horas y media y tiene un escaso desnivel,
por lo que no ofrece ninguna dificultad.