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En Mallorca abundan fiestas y tradiciones,
que harán las delicias del antropólogo,
del sibarita y del juerguista.
La procesión de la Beata. En
Santa Margalida y desde 1792, año de la beatificación
por Pio VI de Catalina Thomàs
(Valldemosa, 1531 – Palma, 1574).
La procesión se enmarca en las fiestas de la
Beata y tiene lugar el primer domingo de septiembre
sobre las nueve de la noche. La beata preside el acto,
acompañada de las autoridades. Se reproducen
episodios de la vida de Catalina Thomàs
en las doce grandes carrozas; se trata de una procesión
festiva en la que corretean los demonios; los payeses
ven arrebatados sus jarrones por los demonios que los
rompen contra el suelo frente a la beata. Hay bandas
de música y bengalas. Tremendamente
mediterráneo y lúdico.
Fiestas de Sant Antoni. Alrededor del
día 17 de enero. Se celebran estas fiestas en
poblaciones como Sa Pobla, Pollença, Artà,
Muro, Manacor y Capdepera. En Artà,
a las ocho de la mañana del día 16 de
enero, comienza a las ocho de la mañana Es
Berenar (chocolate y ensaimadas en casa del
Obrer Major). Acto continuo, llega
el pasacalles de los músicos por el pueblo, con
la inevitable compañía de los demonios.
Por la tarde, la celebración se centra en la
lectura de fragmentos de la vida de Sant Antoni
y se canta Lo Elogi. La noche es el momento de las hogueras
y las canciones populares, de contenido más profano.
En Pollença -como en los otros
municipios- también tienen su versión
de la fiesta. Aquí es el día 17. Procesión
matinal y bendición de animales. Después
la salida a por el Pi a Ternelles. Tras la comida, los
vecinos llevan el Pi hasta la Plaça Vella,
donde lo colocan verticalmente. Quien se atreva,
intentará subir los veinte metros que mide el
tronco.
Pollença. Moros y cristianos.
Se celebra el dos de agosto, día de la Mare
de Deu del Àngels. El programa de las
fiestas se inicia con cañonazos y repique
de campanas. Son muchas las actividades del programa
hasta ese dos de agosto, momento del simulacro.
El día de la patrona -el dos
de agosto- se conmemora un episodio de la historia de
Pollença: la batalla de sus habitantes contra
los 1500 moros liderados por el corsario
Dragut, del tres de mayo de 1550. La población
ganó la batalla. El simulacro de los moros y
cristianos del dos de agosto fue incluido en el programa
de fiestas a mediados del siglo XIX.
En el simulacro se vuelca buena parte del pueblo de
Pollença; los cristianos van de blanco y los
de Dragut, coloreados.
Binissalem. Vermada . Se celebra la
última semana de septiembre. La fiesta tiene
como protagonista el vino. El pueblo de Binissalem da
nombre a la denominación de origen Binissalem-Mallorca
(creada en 1991), y sus caldos son
apreciados no sólo en las tierras de Mallorca.
El municipio de Binissalem es el mayor
productor de los municipios que comprende la D.O.
Durante la Vermada,
se engalanan las calles, recorridas por carrozas y se
despliegan los bailes y cantos; el vino también
se despliega.
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