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El turismo de aventura encuentra
igualmente escenarios majestuosos en la isla de Mallorca,
lejos del ajetreo de las playas y la vida nocturna,
los caminos que recorren las serranías interiores
son abundantes y fascinantes. La variedad
paisajística que presenta la
isla es no menos que increíble, la cantidad de
rutas de inigualable belleza se traduce en paseos insuperables
y vistas maravillosas. Además, existe mucha señalización
y material de apoyo para excursionistas.
Con altitudes que sobrepasan los mil
metros en el lado oeste y los casi 1500 metros
del Puig Mayor, Mallorca representa
un verdadero paraíso del excursionismo. De igual
manera, en el extremo este existen orografías
menos abruptas y pronunciadas aunque igual de interesantes.
La mayor cantidad de rutas se encuentran en la Sierra
de Tramontana, una formación montañosa
de invalorable importancia ecológica
que tiene una longitud de 90 Km aproximadamente.
Aquí se encuentran las mayores elevaciones de
la isla y abundan los acantilados y
los relieves pronunciados.
La vegetación está comprendida
en su mayoría por encinares y pinos, mientras
que la fauna la conforman mayoritariamente mamíferos
como la cabra y la oveja, acompañados por aves
rapaces como el águila pescadora
y el halcón marino. Una de las rutas mas atractivas
es la de Piedra en Seco, donde se pueden apreciar vestigios
históricos llenos de mitos y leyendas. Este recorrido
es de unos 150 Km y se hace a través
de caminos de herradura que superan los 1000
metros. El paseo esta dividido en 8 etapas
con sus respectivos refugios y senderos
rehabilitados para preservar su riqueza patrimonial.
Otra ruta de gran interés para
montañistas es el ascenso al Monte Galatzó.
Este recorrido consta de algunas pendientes bastante
pronunciadas y tiene una duración de un poco
más de 4 horas. Desde su cima la vista es espectacular,
llegándose a ver desde los extremos de la sierra
misma hasta la bahía de Palma. Con un torrente
algo más dificultoso, el itinerario
Escorca-Sa Calobra puede hacerse igualmente
en unas 4 horas. Aunque se presentan grandes rocas y
hoyas con agua, el recorrido se puede hacer completamente
a pie. Sin embargo, es recomendado hacer esta travesía
evitando días lluviosos, es decir, en los meses
de Julio y Agosto.
Otro espacio natural de gran riqueza
en ecosistemas es La Albufera.
Este fue el primer lugar protegido de las Islas Baleares
y fue declarado parque natural en 1988. Esta vieja laguna
separada del mar es la zona húmeda de mayor extensión
de la isla, y se puede recorrer por varias rutas como
la Ruta es Cibollar, la Ruta sa Roca
o la Ruta es Colombars. En las provincias
del sur y del norte, al igual que en las llanuras del
centro, se encuentran bellos paisajes infaltables en
cualquier itinerario.
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