El turismo rural nos permite alojarnos en viejas
fincas agrícolas y casas señoriales
que han sido reformadas para albergar a todos aquellos
turistas que buscan unas vacaciones diferentes. En
Mallorca hay gran cantidad de oferta
de turismo rural, y es posible encontrar sitios preciosos
en pequeños pueblos, montañas o lugares
cercanos a increíbles playas.
Muchas de las fincas rústicas de la isla son
administradas por sus propios dueños, y esto
supone un valor adicional de disfrutar del trato cordial
de la familia, aunque también hay numerosas
casas independientes.
Si queremos disfrutar de la tranquilidad de un pequeño
pueblo podemos ir a las Casas Rurales Sa Torre, situadas
en el pequeño y pintoresco pueblo de Santa
Eugenia, de unos 1.000 habitantes, y que
están a 22 km de Palma de Mallorca. Si preferimos
una zona montañosa nos podemos alojar en el
Hotel Rural Dalt Montaña,
que está en una sierra al norte de Mallorca,
en el diminuto pueblo de Orient. Aquí
podemos realizar interesantes rutas en mountain-bike.
Para estar cerca de maravillosas cala y playas podemos
ir a la preciosa finca de S´Hort de
Can ACarrió, que se encuentra a 5
Km de la costa, y cerca de Sóller está
la Finca Sa Màniga.